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Noemí Méndez escribe para MASDEARTE

Laura Salguero con sus 27 años, es capaz de establecer un lenguaje muy personal basado en las escalas y los detalles, que analiza con minuciosidad el comportamiento humano más primario.

En sus propias palabras: «trato de profundizar en la animalidad mas reprimida del ser humano, tratando de entender al individuo de hoy en día; las máscaras, los freaks y los especímenes son representaciones que utilizo de la parte mas irracional de nuestro comportamiento y mediante mi obra ella pretendo liberar a la vez que representar esas pulsiones humanas.»

Laura Salguero propone intervenciones a la morfología humana que la “desfiguran” o le confieren un aspecto monstruoso. Entre sus series podemos sumergirnos en «Especímenes» o «Mirabilia», ya que representan a mi juicio los monstruos que todo ser humano lleva dentro, la parte irracional, animal y oscura que nos atormenta internamente y que produce emociones y reacciones que se reflejan en nosotros de formas, claro está, menos evidentes que en sus esculturas, que se reflejan sus rasgos «físicos».

Salguero enfatiza también a través de su obra en algo que me parece apasionante: el nivel de observación que debe poner el espectador (humano), sus obras parecen a simple vista algo delicado, de echo su tamaño suele ser tan pequeño que la artista pone a disposición del público una lupa –como en la serie «Pasen y vean»– para poder observar esas peculiaridades. Podrían parecer seres humanos normales pero cuando los analizas sin ni siquiera ser minucioso aparecen esos rasgos espeluznantes que dejan en evidencia las partes animales, deshumanizadas y monstruosas que poseen al igual que en todo individuo.

Ese juego de escalas que usa Salguero me parece especialmente interesante a nivel narrativo ya que los rasgos negativos son algo que los humanos tendemos a intentar ocultar o minimizar ante el resto y es sólo en momentos puntuales e inconscientes en los que nos permitimos mostrarlos de forma natural.

Las esculturas de Salguero representan hombres/mujeres que suelen ocultar su identidad real por medio de su dramático monstruo interno, cabezas de lobo, figuras con doble cabeza, cabezas geométricas, de gallina… mujeres con tentáculos en las piernas o que ocultan sus genitales.

Otra de las series que me parece apasionante en reflexión sobre la «deshumanización» es «danzad, danzad malditos» en la que la artista utiliza unos explícitos hombres con cabezas de gallo y gallina bailando. Laura pretende utilizar el pretexto de la «fiesta» para poner así en evidencia, que es en esos eventos donde las pulsiones mas oscuras son sacadas a la luz. No olvidemos que en esos momentos de ocio es donde las pasiones se liberan de una forma más libre e inconsciente.